ITATA, CONECTIVIDAD EN LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XX

Fuente: Biblioteca Nacional .- Mapa de los ferrocarriles de Chile. F. Payá- 1910- 

Entrado el año 1896, la conectividad en Itata, al igual que todos los años anteriores, no mejoraba, debido a la dificultosa atención que le prestaba la alcaldía a la mantención de caminos y puentes; dentro del presupuesto anual, no se consideraba el capital para atender las vías públicas. Las dificultades afectarían negativamente el tráfico para Tomé y San Carlos, lugares por donde se transportan la mayor cantidad de productos de Itata[1]. De la misma manera, en 1898 la preocupación por los caminos y puentes estaba latente en las “memorias municipales”, el principal objetivo era la de mantener expeditas las vías de comunicación, que es la vida y progreso de los pueblos, si no se tiene el servicio férreo, las vías públicas son los espacios para desarrollar el comercio y la agricultura; única fuente de riqueza de Itata. En el año de 1897, los caminos y puentes que conducían de Quirihue a San Carlos, Cauquenes, Tomé, Chillán, Cobquecura y Ninhue fueron suspendidos por falta de fondo, los $9.000 pesos destinados para el arreglo, no fueron suficientes para responder las transitadas vías; el camino a San Carlos era el que se mantenía en mejor estado, facilitando la comunicación y desarrollo del comercio[2]. No obstante, la municipalidad, anticipándose a la llegada de las lluvias en el año en curso (1898), y con ello, cortar las vías de comunicación, se levantó una cuadrillas en el camino para Cobquecura, donde se repararon los caminos y puentes en mal estado, lo mismo en el de Cauquenes, San Carlos, Tomé y Chillán. Los trabajos se llevaron a bajo costo, sin embargo, el alcalde del período, hace el llamado a los futuros ediles que destinen un mayor presupuesto para reparar las vías de comunicación; los pueblos que no han sido beneficiados por las líneas férreas, deben atender ésta necesidad, pues es la única manera de poder realizar comercio con los principales focos económicos de la época[3]. De real importancia se volvía destinar presupuesto anualmente para reparar las vías de comunicación, pero, por alguna razón, la mayor parte de los municipios en Itata, a principios de cada año, tenía que reevaluar los dineros destinados a la inversión de caminos y puentes; casi en su totalidad, los capitales destinados son obtenidos a través de aportes generados por el gobierno, sumando el aporte de vecinos locales[4].  Por ello, el actor social que se desenvolvía en el plano local, cumplió una labor fundamental para mantener las relaciones económicas entre los focos de crecimiento en Itata, con los de mayor expansión económica (focos que estaban relacionados con el establecimiento de línea férrea; Chillán, Cauquenes, Tomé y Concepción).

            En el segundo semestre del año 1899, las quejas de la población de Itata se orientan a la continúa falta de transporte dentro del departamento, aquello perjudicó considerablemente el desarrollo económico-comercial de la población; la salida y entrada de productos se vio interrumpida anualmente (2 meses como mínimo) por las precarias vías de comunicación, por lo que la zona de Itata anualmente quedaba aislada del resto del país. La mayoría de los proyectos que se habían presentado al supremo gobierno han fracasado, en espacial el que desarrolló el ingeniero Pascual Binimelis, pero aún, a pesar del paso de más de diez años, en el año 1899 no se pierde la esperanza de que el gobierno del excelentísimo señor Errázuriz, tome interés por las peticiones realizadas por el pueblo de Itata[5]. Los trabajos de vecinos, en función a la concreción del proyecto ferroviario, llevó a la conformación de reuniones periódicas en la sala de la gobernación (presidida por el gobernador de Itata; Sr. Manuel Ramírez Arellano). El día cuatro de septiembre de 1899 se establece la siguiente invitación:

“Nº 266. Quirihue, 4 de Septiembre de 1899. En atención a los acuerdos celebrados por los vecinos de la ciudad de Cauquenes, en la reunión que celebraron el 15 de agosto último, relativos a la prolongación de la línea férrea de dicha ciudad a ésta, tengo el honor de invitar a Vd. a una conferencia que tendrá lugar esta noche, en la gobernación, con el fin de darle forma a la cooperación que debe prestar este departamento para llevar efecto la realización de una obra de tanta importancia.  Pidiendo a Vd. excusas, le ruego se sirva asistir. Dios guíe a Vd.= M. J. R. De Arellano. A los vecinos de la localidad.- Presente.”

 

La conformación de un movimiento de opinión en 1899, establecido por el apoyo mutuo entre la sociedad itateña y la de Cauquenes, acordaron en primera instancia; invitar a los vecinos del departamento a un meeting que tendrá lugar el 17 (septiembre) del presente a las 3 de la tarde a fin de solicitar de los poderes públicos la construcción de un ferrocarril que una a Cauquenes con ésta ciudad. Segundo, nombrar una comisión compuesta de don Juan de Dios León, don Abdón Inzunza, don S. Concha y don Ramiro Hederra C, a fin de que redacten la invitación a que se refiere el numero anterior y las proposiciones de acuerdo que se someterán a la aprobación de los ciudadanos. El tercer punto, establece autorizar ampliamente a la comisión para comunicar los acuerdos e invitar a las municipalidades de las comunas rurales, solicitando su adhesión. Por último, se establece comunicar a la comisión designada en Cauquenes estos acuerdos y los a que arriben los ciudadanos reunidos en meeting, a fin de proceder conjuntamente en las gestiones que se lleven a cabo para conseguir el fin deseado[6]. La realización del meeting, en la plaza de Armas de la ciudad de Quirihue, conmemoró la ley del 28 de febrero de 1888, la cual, ha dado público testimonio de que es práctico y necesario el ferrocarril a Quirihue, no obstante, aquella ley, que traduce y consulta el interés de este departamento y de la Provincia del Maule, es un compromiso nacional, a cuyo cumplimiento están obligados los altos poderes del Estado. Entre los puntos tocados en el meeting, destaca la realización de diversos estudios del trazado de la línea que han realizado los sucesivos gobiernos; con ello, el estado ha reconocido la necesidad de establecer una vía de comunicación. Es sabido que el presupuesto y planos, que llevaría a cabo el anhelado proyecto, se quemaron en el inesperado incendio que tomó por sorpresa al Congreso. A pesar de los lamentables sucesos, reinó en la provincia, el sentimiento de resiliencia o esperanza, en el periódico El Arturo Prat, Nº 947, con fecha 9 de septiembre, en la sección “Ferrocarril a Quirihue” se establece; Hay fundamentos para creer que luego se iniciará una nueva era de progreso nacional que permitirá la prosecución de las obras públicas ya empezadas. Entre estas se cuenta el ferrocarril de Cauquenes a Quirihue” (p.2).

El gran número de personas que asistieron al meeting, realizado el 17 de septiembre de 1899, fue presidida por don Juan de Dios León, quien, a partir de breves y precisas palabras dio a conocer el objetivo de la reunión. Los oradores que dirigieron la asamblea, además del señor León, fueron Ramiro Hederra; juez letrado del departamento, Abdón Inzunza y el doctor Selin Concha; todos estos caballeros, hicieron alusión a la necesidad e importancia de establecer una línea férrea por Quirihue y la trascendencia de la realización del proyecto. En palabras del juez letrado del departamento, realizada tras “El Gran Meeting” El Ferrocarril a Quirihue, publicación del 24 de septiembre de 1899 en el periódico “El Arturo Prat”, Nº 949, se decretó lo siguiente:

 

Señores: hoy por hoy, el problema que más preocupa a este departamento, el que más de cerca atañe a sus más vitales intereses, es la construcción de una línea férrea que una la capital de la provincia con esta ciudad y en el porvenir, con el puerto de Tomé, salida obligada de sus valiosos productos agrícolas. (p.2)

 

Las conclusiones a las que se llegó tras la realización del meeting, fueron la de enviar un voto de aplauso a nombre del departamento de Itata a S. E. el Presidente de la República y al Sr. Ministro de Obras Públicas por el nombramiento de la comisión de ingenieros para el estaque de la línea férrea de Cauquenes a esta ciudad. El segundo punto a tratar, fue de hacer presente a esos altos funcionarios que el departamento ve vinculados a la pronta realización de esa importante obra su progreso y su engrandecimiento futuro. El tercer punto, establece nombrar una comisión compuesta de los prestigiosos vecinos D. Juan de Dios León, José del C. Campos, Pedro Tomás Bustos y Luis Lamas, a fin de que cuando sea llegada la oportunidad, den los pasos necesarios ante los altos poderes públicos para la más rápida y feliz iniciación y terminación de la línea referida. Por último, se considera comunicar estos acuerdos a los representantes del departamento y de la provincia en el Congreso Nacional, al Sr. Intendente y el Sr. Gobernador departamental[7].

Tras los acuerdos consagrados en el meeting, fueron enviados a través de un comunicado al palacio de La Moneda, dirigida al Presidente de la República, los agradecimientos por nombrar una comisión de ingenieros para el estudio de la línea férrea, de la misma manera, los agradecimientos fueron orientados hacia el  Ministro de Industrias y Obras Públicas, Dn. Gregorio A. Pinochet, agradeciendo la gestión que ha realizado en conjunto con el ejecutivo. 

Hacia 1902 las preocupaciones por los caminos seguían siendo una de las mayores problemáticas en el departamento; las principales vías de comunicación hacia Chillán, Cauquenes, Cobquecura, Coelemu, se mantenían cortadas por varios meses durante los meses de lluvias y subida de ríos, por ello, la preocupación de las autoridades, destinaba gran cantidad de recursos para mitigar el dilema, no obstante, los gastos siempre eran mayores a los recursos con que se contaba. La difícil situación en que se encontraban los caminos durante el siglo XIX, se proyectó en los primeros años del siglo XX, manteniendo las mismas problemáticas, sin dar solución de manera real a los cuestionamiento, afectando negativamente las labores comerciales-económicas en Itata. En lo referente a puentes, de gran utilidad para unir las principales ciudades, en el período 1902-1903 el Intendente de Maule, Sr. M. J. R. de Arellano, manifestó su preocupación por el puente sobre el río Lonquén en Trehuaco, en el cual se destinó la cantidad de treinta mil pesos para su construcción y con ello, unir el rico valle itateño con el floreciente puerto tomesino. De igual importancia fue el puente sobre el río Taucú, que une el poblado de Cobquecura con Tomé, el puente sobre el río Huedque en el camino público que conduce de Cauquenes a Cobquecura y Buchupureo, el de La Raya y finalmente el puente que está sobre el río Itata, frente a Coelemu; todos estos puentes, necesitan ser reconstruidos para volver a conectar el departamento con los principales focos expansivos[8].

Entrado el año 1904, las preocupaciones por los caminos resultó ser menos alarmante que en años anteriores, las gestiones realizadas por las autoridades, desarrollaron alternativas eficaces a las problemáticas viales; los caminos que circulaban hacia la capital departamental se encontraban en buenas condiciones y su mantención se sostuvo en buen estado todo el invierno. La mayor parte de los caminos, en el período que comprende el año 1903-1904 fueron reparados con éxito, la mayor preocupación de la capital departamental consistió en mantener transitable los caminos que conectaban hacia los puertos; en general, los caminos públicos y vecinales se encuentran en condiciones aceptables para afrontar el tráfico comercial y tránsito demográfico. Sin embargo, los puentes siguieron la misma dinámica, sus reparaciones se hicieron de manera constante, a pesar de que algunos se destruyeron con la subida de los ríos y los "calamitosos" temporales; teniendo como objetivo mantener el tránsito comercial, el resguardo de las vidas de las personas y aminorar el aislamiento de localidades, los municipios arrendaban botes ($15.00 mensuales) para mitigar la problemática[9].

La imperativa necesidad de mantener y exigir vías de comunicación a principios del siglo XX, llevará a que las autoridades de Itata, inyecten recursos contantemente para conservar y reparar las vías públicas; principalmente durante otoño se reforzaban los trabajos, para que durante en invierno el comercio y el cambio de productos se pudiera realizar. En Itata, los caminos de mayor tráfico eran los que conectaban de Quirihue a Cauquenes, él que conducía a San Carlos por Llohué, el que iba a Cobquecura y el de Coelemu. Todos estos caminos, durante el período invernal se hallaban intransitables, aventurarse en aquellos caminos, significaba arriesgarse al desastre.[10] Durante el año recién pasado, el camino que conectaba Quirihue- Coelemu estuvo “cortado” durante cuatro a cinco meses, perjudicando considerablemente las relaciones comerciales para quienes anhelaban llevar sus productos al puerto de Tomé; ni la circulación en caballo era posible. Del mismo modo, el camino hacia San Carlos, además de presentar inconvenientes en sus caminos, presentaba irregularidades en sus puentes; los de Llohué y sobre el río Changaral eran los de mayor importancia. ¿a quién se responsabiliza por la falta de preocupación de mantener los caminos transitables? La mayoría de las acusaciones apuntan al Ingeniero de Provincia, a quien se le acusaba de no recorrer los caminos y mucho menos, evaluar sus estados.[11] La preocupación que manifestaba la población fecundó en exigir a las autoridades que el mantenimiento de los caminos los realizaran particulares, es decir, a cada cierta distancia, un ciudadano asignado, estuviera preocupado por el estado del camino y puentes; la petición ahorraría tiempo y capital, que en muchas ocaciones, como manifiesta la población, no se ve reflejado en las obras realizadas. Tal situación se manifestaba en Cobquecura, donde los caminos que conducían a las principales ciudades de Itata, eran reparados por los mismos vecinos y propietarios cercanos; ésta práctica se realizaba año tras año, en especial en 1904-1905, donde el camino que conducía de Colmuyao a Quirihue, por el lugar de "Regue", como era tradición, fue reparado por los pobladores[12].  

En el mismo período, surgió con fuerza la petición de establecer el Ferrocarril de la estación de Quella a Coelemu; la proyección beneficiaría principalmente a los pobladores de los departamento de Cauquenes, Itata y Coelemu. Si bien, el anuncio del comienzo de los trabajos en el segundo semestre de 1905, desestimando la opción ferroviaria que conectaría las ciudades de Cauquenes y Quirihue, invitó a todos los propietarios de terrenos por donde pasaría el ferrocarril a acercarse a la estación de Quella para poder autorizar la expropiación de sus terrenos. El pasado 26 de agosto de 1905, se dieron cita las personas interesadas en regularizar su situación, asistió además el notario público de Cauquenes, el señor León Lavín y el ingeniero en jefe del ferrocarril. Una vez regularizado los trámites que abordan la expropiación de terrenos, se analizaron las propuestas que refieren al inició de los trabajos ferroviarios[13]. En el mismo período, el recambio gubernamental en la Provincia del Maule, auguró prosperas reformas frente a las peticiones de los itateños, con fecha 12 de octubre de 1905, en el periódico “El Arturo Prat”, año XXIV, Nº 2009 establece que el recientemente asumido Intendente, fomentó el paso del ferrocarril por las tierras de Itata:

Ya se hizo cargo del mando de la provincia el nuevo intendente señor Damian Miguel Rodríguez. El señor Miguel viene animado de buenos propósitos, y entre los proyectos que trae, está la pronta construcción del ferrocarril de Cauquenes a Tomé. Si solo este proyecto se cumpliera, merecería el aprecio general (p. 2)

           

A inicio de 1910, Itata aún se consideraba extenso y rico productivamente, por ello, el anhelo de una línea férrea que atravesara por el territorio costero seguía latente; a esa fecha, los agricultores no tenían medio de embarque para sus productos, especialmente el trigo y vino que se producía en gran cantidad y de la mejor calidad. Al igual que períodos anteriores, las problemáticas comerciales y económicas se enfocaban en la deficiencia de los medios de locomoción; a diferencia de Quirihue, localidades de menor importancia han resuelto sus conflictos económicos a través de la incorporación del ferrocarril[14].

Ha inicios de la década de 1910, las críticas se enfocaron en los variados estudios que se han realizado al tramo que une Cauquenes-Quirihue, sin embargo, tan solo se ha mantenido en aquello, solo estudios que profetizan la línea férrea. Pero, con la llegada del presidente Montt, la sociedad itateña por fin apuesta que los trabajo se llevarían a la práctica; la distancia promedio a la que se encuentra la capital departamental (Quirihue), es de 14 leguas[15] de la línea más cercana, desterrando a la ciudad a una categoría de menor importancia. A inicios de la década de 1910, los anhelos locales estaban enfocados a generar altas expectativas comerciales y con ello, subir al vehículo del “progreso”, concepto que se ha encontrado vigencia desde finales del siglo XIX.  

En función a ello, los señores Emiliano Figueroa y Carlos Maira, representantes en el congreso por la zona, han manifestado la grata noticia de haber establecido una conferencia con el Presidente de la República, haciendo hincapié en la problemática ferroviaria que sufre Itata, en aquella reunión, se prometió que tras los planos que estaría realizando el ingeniero a cargo, Sr. Vargas Salcedo, pediría propuestas para dar comienzo a los trabajos[16].

La noticia de “El trabajador chileno en el ferrocarril trasandino” el 6 de febrero de 1910, en el periódico La Voz del Itata, página número dos, profetiza el entusiasmo por la pronta llegada del ferrocarril a tierras itateños, de igual manera, la sección “Crónica” de aquel día, manifiesta la inminente celebración del centenario de la nación, junto a la inauguración del alumbrado público en base a gas acetileno[17]; las autoridades de la localidad, han manifestado su pasión por el progreso a través de las diversas obras que han llevado adelante, y la gestión de otras que tienen que ver con la decisión gubernamental.

De la misma manera, en el primer semestre de 1910, la comunicación con el lejano pueblo de Buchupureo se vuelve imprescindible, a manera de conseguir un camino de mejor calidad, ahorrar tiempo y establecer definitivamente un corredor para proporcionar a los comerciantes y todo transeúnte, las autoridades se han acercado al sector de Culenco para poder establecer relaciones con el señor Sandalio Bustos, quienes asistieron fueron el diputado, señor Maira, el gobernador suplente, señor Francisco Z. Salinas, Tesorero Fiscal, Prefecto de policía y del señor José Apolonides Vera; la suma urgencia de la visita, llevaba consigo la necesidad de que el señor Bustos permitiera pasar por su fundo el camino que debería conducir de Quirihue a Buchupureo, dando como resultado los permisos necesarios[18]. En cuanto, el camino que transita hacia la ciudad de Cauquenes, se encuentra en excelentes condiciones, a la altura de las grandes rutas comerciales; de igual forma, el puente “La Raya”, a la mitad del camino entre Quirihue y Cauquenes ha sido reparado exitosamente, por lo que se encuentra preparado para enfrentar los eventos del invierno que se avecina.



[1] Memoria que el primer alcalde de esta comuna presenta a la Ilustre Municipalidad en cumplimiento al N.º 12 del art. 83 de lay de 22 de diciembre de 1886. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XIV. NUM (…) sábado, 25 abril 1896. Quirihue. p.3.

[2] Memoria. En cumplimiento del Nº 12 del art. 83 de la ley de 22 de diciembre de 1891, tengo el honor de presentar la memoria anual del estado de la administración general de este municipio. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XVI. NUM. 890. Sábado, 23 abril 1898. Quirihue. p.5.

[3] Ibídem. p. 5.

[4] Memoria. Pocillas, Abril 30 de 1899. Ilustre Municipalidad. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XVII. NUM. (…). Sábado, 20 mayo 1899. Quirihue. p.2.

[5] Ferrocarril de Cauquenes a Quirihue. Memoria. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XVIII. NUM. 947. Sábado, 9 septiembre 1899. Quirihue. p.2.

[6] Ibídem. p. 3.

[7] El Gran Meeting. El Ferrocarril a Quirihue. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XVIII. NUM. 949. Sábado, 24 septiembre 1899. Quirihue. p.3.

[8] Memoria correspondiente al año 1902 a la Intendencia por el Gobernador señor R. de Arellano. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XXII. NUM. 1128. Sábado, 8 agosto 1903. Quirihue. p.3.

[9] Memoria de la alcaldía. I. Municipalidad: Tengo el honor de dar cuenta a US. del movimiento habido en los diversos ramos del servicio comunal en el año que ha terminado. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XXII. NUM. 1165. Sábado, 11 mayo 1904. Quirihue. p.3.

[10] Caminos, caminos y caminos. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XXIV. NUM. 1197. Domingo, 9 Julio 1905. Quirihue. p.3.

[11] Ibídem. p. 3.

[12] Memoria de la alcaldía de Cobquecura correspondiente al año 1904 y 1º trimestre de 1905. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XXIV. NUM. 1198. Domingo, 23 Julio 1905. Quirihue. p.2.

[13] Ferrocarril de Quella a Coelemu. Periódico Literario e Industrial. El Arturo Prat. Año. XXIV. NUM. 2002. Domingo, 3 Septiembre 1905. Quirihue. p.3.

[14] Bien por el progreso. Periódico Independiente. La Voz de Itata. Año. I. NUM. 21. Domingo, 16 enero 1910. Quirihue. p.1.

[15] Ibídem. p.1

[16] ¡Adelante!. Periódico Independiente. La Voz de Itata. Año. I. NUM. 22. Domingo, 23 enero 1910. Quirihue. p.2.

[17] Crónica. Periódico Independiente. La Voz de Itata. Año. I. NUM. 24. Domingo, 6 febrero 1910. Quirihue. p.2.

[18] Nuevo camino. Periódico Independiente. La Voz de Itata. Año. I. NUM. 35. Domingo, 24 abril 1910. Quirihue. p.2.

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